3 formas para cancelar una Hipoteca

Como cancelar una Hipoteca

Si desea vender su piso o acabó el plazo de tu hipoteca, puede cancelar la hipoteca en el registro de la propiedad.

Pudiera decidir no mover el caso, ya que se pagaron todas las cuotas de dicha hipoteca, y… ¡Qué sentimiento más liberador se experimenta!

Pero aunque es lícito, no es ventajoso ¿Por qué?

Porque en el mencionado registro de la propiedad, su piso continuará con la carga de la hipoteca, a pesar de que la deuda esté zanjada. Y en el caso de querer vender el piso, o necesitar pedir otra hipoteca, esta deuda puede dar a entender, que no está saldada.

Es muy conveniente, que quede constatado de manera definitiva la deuda con tu banco y así la casa este completamente libre de cargas.

Por eso… ¡Manos a la obra!

Hay tres vías para llevarlo a cabo:

1- Mediante un gestor.

La cancelación de la hipoteca, se puede tramitar a través de un gestor que está especializado en estos temas, y que se encargará del papeleo. Aunque de su parte también tendrá que hacer algunas gestiones para reunir documentación necesaria. Siempre, hay que tener en cuenta, que tiene un coste estipulado por la gestoría.

2- También puede hacerlo de manera particular.

Nos ahorraremos gastos extras. Pero hay que tener claro que es un proceso largo y puede requerir de uno mismo, disponer de tiempo, mucha paciencia y perseverancia para tramitar toda la documentación.

Lo más prioritario es solicitar un documento o “certificado de deuda cero” en su banco habitual, que está estipulado que es un trámite gratuito.

Como segundo paso, acudir a un notario y pedirle que prepare la documentación necesaria sobre la cancelación de la hipoteca.

Cuando la documentación requerida esté preparada por el notario, llevarla a nuestro banco, y allí, el que tiene los poderes para hacerlo, pone su firma para posteriormente poder pagarlo.

En adelante, tendrá que acudir con la documentación a la delegación de Hacienda donde le asesorarán sobre los pasos a seguir para entregar toda la documentación en el registro de la propiedad y así lograr que ya no exista ninguna carga sobre su piso actual.

3-Dejarlo en manos del banco.

Es lo más cómodo y común, sintiéndose confiados y asesorados, los clientes recurren a sus entidades para dejarlo en sus manos y despojarse de tan laborioso proceso.

A continuación el banco traspasará esa labor a su propia gestoría. Le descontarán sus honorarios y en adelante, recibirá la documentación que acredite que su piso ya no está hipotecado, que no tiene ninguna deuda a su cargo, o lo que es lo mismo, que su propiedad está libre de cargas.

Ahora ya, sólo queda disfrutar de tu propiedad legítima. Sentir la maravillosa satisfacción de haber cumplido con la deuda adquirida años atrás, que ha requerido un esfuerzo, pero que con el paso del tiempo, se logró y qué reconfortante es no tener nada pendiente con el banco.

De nuevo, el horizonte queda libre para nuevos proyectos e inversiones.

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Un especialista en la 2ª Oportunidad atenderá personalmente tu caso.

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